Del groupie al fan: la evolución del fenómeno fan musical.

Tu hijo ha encontrado en las redes sociales una nueva forma de vivir la música.

 

Tu hijo no ve OT, pero sabe quién es Amaia.
Tu hijo no ve La Voz (Kids), pero sabe perfectamente lo que es un ‘coach’.

Puede que tu hijo no vea la TV, pero ve YouTube, y eso hoy es básicamente lo mismo. Tal vez tu hijo no vea la televisión, ni realities musicales, ni determinados programas a los que van sus artistas favoritos a actuar o a una entrevista. Lo más probable es que no lo vea en el momento de la emisión, pero puedes estar seguro de que lo ve al día siguiente en YouTube, ya sea porque le gusta o porque en algún momento lo vio en la red social de alguien y se enganchó a ese programa. Y por supuesto, si la actuación o la entrevista ha sido buena, se hace viral y la gente lo comparte por WhatsApp como si el futuro de la humanidad dependiera de ellos. ¡Ay, el poder de la música!

A eso, hay que añadirle Instagram y puede que Twitter. El fenómeno fan musical está más vivo que nunca, nuestros hijos son auténticos groupies de sus artistas favoritos, no solo se saben sus canciones y coreografías, ahora además saben dónde se compran la ropa, cuál fue la última peli que vieron, su plato de comida favorito y el nombre de su mascota. Todo en tiempo real y desde una pantallita. O pantallón. Todo depende del dispositivo.

Los adolescentes han encontrado en las redes sociales una nueva forma de vivir la música, siguiendo a sus ídolos musicales en su día a día. Lo que se traduce en un mayor deseo de ver a su artista favorito en directo. Según datos de la plataforma Ticketbis, los fans españoles de Justin Bieber han sido los que más se movilizaron en 2013 para asistir a los conciertos del artista en otros países (Italia, por ejemplo). El cantante es precisamente uno de los principales representantes del fenómeno fan de los últimos años.

Las interminables colas a las puertas de las taquillas para conseguir las mejores entradas para un concierto han pasado a mejor vida. La ha sustituido una nueva práctica: asegurarse una buena conexión a Internet y aguantar interminables colas virtuales en las plataformas de venta de entradas para conseguir, ya no las mejores, sino las entradas disponibles para ver a ese ídolo musical. Quieren ir a su concierto, pero sobre todo quieren ir y contar al mundo que están (Instagram Stories) y que estuvieron (Instagram) ahí.  

Ser fan, idolatrar y adorar, siempre ha estado de moda.
Ahora, lo que está de moda, es contarlo. Publicarlo.