La seguridad en internet no existe, los comportamientos seguros sí

10 tips para proteger a tus hijos

 

No hay lugares seguros y no seguros en Internet, pero sí comportamientos irresponsables y por lo tanto poco seguros. Desde que dejamos nuestra huella digital en internet nuestra información es vulnerable.

Protegernos ante las amenazas y riesgos online es como protegernos en nuestra vivienda. Si dejamos la puerta abierta y las cosas de valor a la vista, las probabilidades de que alguien entre en nuestro domicilio son mayores de lo que serían si activamos una serie de medidas de seguridad, como instalar una alarma en el hogar. Aunque las probabilidades de sufrir cualquier robo o ataque no desaparecen por completo, sí que disminuyen considerablemente.

Es importante que seamos conscientes de que la seguridad de Internet está en gran parte en nuestra mano, en cómo nos comportemos digitalmente y en las medidas y herramientas que utilicemos contra posibles ataques online.

Estos son algunos consejos que podemos aplicarnos y también explicar a nuestros hijos para que puedan proteger su información y privacidad en los diferentes dispositivos y lugares conectados a Internet.

1. Asegúrate de proteger todos tus dispositivos con una herramienta de seguridad completa, como un antivirus. Cuanto mayor protección, menor riesgo.

2. Protege tus cuentas y perfiles con contraseñas alfanuméricas, es decir, aquellas que combinen letras, números y símbolos. Hay que evitar basarse en información personal (DNI, número de teléfono, fecha de nacimiento, nombres de amigos, conocidos, familiares, mascotas, etc.) o utilizar patrones muy sencillos (12345). Es importante no usar la misma contraseña en más de un lugar; y es fundamental renovarlas periódicamente. Si tenemos la misma contraseña en todas partes, basta que nos la roben una vez para tener acceso a todo.

3. Evita dar datos personales cuando navegues en redes WiFi abiertas. Está bien usar estas redes abiertas para una simple navegación sin acceso a datos personales. Pero evítalas para hacer cualquier uso de servicio que conlleve la identificación personal o el acceso a información privada como puede ser la cuenta bancaria.

4. Cuando compres online, verifica que lo haces en webs seguras antes de realizar cualquier tipo de pago. Los sitios web tienen que ser seguros (usar el protocolo https://) y estar vinculados a pasarelas de pago electrónico reconocidas (como Visa, Mastercard, Paypal, entre otras). A su vez, hay que hacer un seguimiento de nuestra cuenta corriente para comprobar los cargos de las tarjetas, o incluso avisar al banco para que compruebe nuestra cuenta o nos informe ante determinados cargos. Otra buena forma de ver si la web es segura es echar un vistazo al apartado de comentarios de los clientes y fijarse en la forma en la que están escritos, de manera totalmente intuitiva sabrás si han sido escritas por personas o no, es decir, sabrás si son reales (web segura) o no (web sospechosa).

5. Nunca abras links o ficheros adjuntos sospechosos. Generalmente estos suelen venir de personas que desconocemos y es de 1º de Internet y de la vida en general, no aceptar cosas de desconocidos. Pero a veces recibimos mensajes extraños de un amigo, lo abrimos y ¡boom! Si ves algo raro en el archivo que te manda tu amigo, tómate unos minutos para verificarlo y pregúntale a él directamente antes de abrirlo, ya que es posible que su email o su perfil en redes sociales haya sido hackeado. 

6. Protege las redes de casa. Los routersADSL + Wi-Fi modernos son compatibles con diferentes niveles de seguridad: es recomendable cambiar las contraseñas por defecto del aparato (puedes consultar cómo hacerlo en la web de la empresa que te presta los servicios de internet), y elevar el nivel de seguridad Wi-Fi (a protocolos WPA o WPA2, por ejemplo). En caso de incidencias o bajadas de rendimiento inexplicables, hay que controlar los dispositivos conectados a nuestra red para detectar intrusiones, así como cambiar las contraseñas y elevar los niveles de seguridad.

7. Actualiza el software básico del ordenador, el teléfono móvil o la tablet: el sistema operativo y paquetes tipo Office, los navegadores y sus complementos (plugins)… En general, actualiza todos los programas que sean de un uso habitual, aunque sea indirecto y no seamos tan conscientes de ello (lectores de archivos PDF, Java, Flash Player, etc.).

8. Vigila la seguridad en aparatos que se han incorporado últimamente a Internet. Las smart TV, las videoconsolas o los aparatos de reproducción en tiempo real (streaming) de vídeo o audio, son los más frecuentes. En este caso, las medidas de seguridad de cada dispositivo varían considerablemente por lo que hay que consultar a los fabricantes y realizar las actualizaciones necesarias.

9. Deshabilita los complementos no deseados de los navegadores. Los navegadores suelen quedar llenos de buscadores o de utilidades especiales que, en algunos casos, recopilan nuestros datos de navegación o sencillamente pueden ser vías para introducir virus o software malicioso (malware) en nuestro ordenador.

Todos los navegadores incluyen, en las opciones, controles para los complementos (plugins) instalados que permiten desinstalar o deshabilitar los complementos sospechosos. Aprende a deshabilitar los complementos según tu navegador: Chrome, Safari, Mozilla e Internet Edge

10. Además de la contraseña general del móvil, establece otras contraseñas en las aplicaciones o archivos que contengan información sensible. Esto lo puedes hacer fácilmente descargándote una app para contraseñas por carpeta. En el móvil tenemos básicamente nuestra vida entera (comunicaciones sociales, contraseñas, acceso bancario o a servicios, entre otros) por lo que hay que protegerlo bien, cuantas más medidas contra cualquier acceso indebido a nuestra información, mejor.

Igualmente, aunque dé mucha pereza, debemos acostumbrarnos a hacer copias de seguridad de nuestro dispositivo periódicamente para minimizar la pérdida de datos.