Screen Pollution ¿Te has planteado cómo afectan las pantallas a tus ojos?

Bienvenidos la era Screen Pollution

 

¿Qué es lo primero que hacemos cuando nos despertamos? ¿Y cuándo nos acostamos? Según un 80% de la población española, lo primero y último que hacemos cada día es mirar un dispositivo con pantalla. Un hábito tan corriente como todos los otros momentos intermedios en los que consultamos el tiempo, las noticias, actualizamos nuestras redes sociales…

Las pantallas han cambiado nuestra manera de llevar nuestra vida. Están en el trabajo, en nuestros bolsillos, en la mesilla de casa, en la cinta del gimnasio, en los medios de transporte… Es inútil negar las ventajas que nos han proporcionado como sociedad pero también es imposible pasar por alto el hecho de que nuestros ojos rara vez descansan de su influencia.

Aunque parezca mentira, pasamos 11 horas al día mirando una pantalla. 2 de cada 3 españoles reconoce llevarse el teléfono al baño, y en un 46% de los casos, miramos el teléfono en una cena con amigos. 6 de cada 10 españoles afirma que el uso de su smartphone ha afectado a su concentración ¿te reconoces? Son datos del estudio llevado a cabo por Sondea para Multiópticas. Trabajamos, comemos, dormimos, nos divertimos e incluso nos relacionamos a través de pantallas. Estamos en la era de screen pollution.

Desde Empantallados nos hemos sumado a la campaña Screen Pollution, para generar una mayor concienciación en torno al uso excesivo de dispositivos digitales, fomentando su consumo responsable para que las personas preserven su salud ocular y eviten los efectos nocivos de la exposición a pantallas.

 
 
 
El consumo de pantallas de los más pequeños

Los niños de 5 a 8 años pasan alrededor de dos horas delante de algún dispositivo, los de 9 a 11 casi alcanzan las 3 horas. De los 12 a las 14 invierten media hora más que los anteriores y los de 15 a 17 ya llegan a alcanzar casi las cinco horas.

Según las directrices de la OMS (en este artículo de Empantallados puedes ampliar la información), es necesario remplazar los periodos prolongados en que los niños permanecen dedicados a actividades frente a una pantalla por juegos más activos.

En este sentido, los menores de 5 años pasan una media de hora y media mirando una pantalla, dato que supera la recomendación de la OMS, que estima que los niños de entre 1 y 4 años no deben pasar más de una hora al día realizando actividades sedentarias frente a una pantalla.

“El uso abusivo de las pantallas que realizamos en nuestro día a día nos lleva a buscar sitios oscuros y con poca luz. Esta ausencia de luz natural guarda relación directa con el incremento de la miopía y otras patologías”,  afirma Manuel Díaz Llopis, Catedrático de Oftalmología de la Universidad de Valencia.

 

La necesidad de prevenir

El 94% de los españoles consideran que pasa un tiempo preocupante expuesto a pantallas. El 76% afirma haber sentido alguna molestia por estas circunstancias, entre las cuales destacan dolores de cabeza, escozor en los ojos, empeoramiento de la visión, dificultad para enfocar, sequedad ocular y enrojecimiento de los ojos.

El 70% no se toma un descanso pautado cada media hora, el 60% reconoce que no procura parpadear de modo consciente con frecuencia, el 41% no tiene en cuenta la postura y la distancia con el dispositivo, y el 31% no se asegura de contar con la luz apropiada ni ajusta el brillo y contraste de la pantalla.

 

Recomendaciones

A continuación, te dejamos una serie de recomendaciones elaboradas por Empantallados y el oftalmólogo Manuel Díaz Llopis, Catedrático de Oftalmología de la Universidad de Valencia, para realizar un uso responsable de las pantallas e intentar reducir así los posibles efectos nocivos para la salud ocular:

  1. Autoevalúate. Es importante ser consciente del uso que hacemos de las pantallas en nuestro día a día. Mide el tiempo que les dedicas, y valora si es el que deseas hacer. Presta especial atención a aquellas actividades que realizas de maneras simultánea con las pantallas: a veces es mejor renunciar al multitasking y enfocarte en una sola actividad a la vez.
  2. Crea un plan personal de uso digital. Sobre todo, determinando para qué quieres usar cada uno de tus dispositivos. Quita las notificaciones de la pantalla de inicio y se tú el que marca cuándo consultar tu teléfono.
  3. Ponte aliados o trucos. Incorpora recursos para medir, definir tiempos y buscar espacios de desconexión. Algunos sistemas operativos ya permiten establecer tiempos de uso; incorpora alarmas o establece mecanismos para dejar aparcados los dispositivos en determinados momentos.
  4. Parpadea voluntariamente con frecuencia.
  5. Tómate descansos cortos pero periódicos, levantando la mirada y desenfocando la pantalla. Si tienes oportunidad, lo ideal es mirar por la ventana o dirigir la mirada hacia algún espacio con luz natural. Idealmente, estos descansos se deben tomar cada 45 minutos. A lo largo del día, cuando se va incrementando la fatiga visual, esa frecuencia se debe incrementar.
  6. Utiliza lubricante ocular tipo lágrimas artificiales, para prevenir el ojo seco secundario.
  7. Sitúate a una distancia adecuada de las pantallas. Lo ideal es situarnos a una distancia de entre 35 y 50 cm para pantallas pequeñas (móvil, Tablet), y aun mínimo de 55 cm para otras pantallas fijas.
  8. Si eres padre, tu ejemplo es importante. Intenta dirigirte a tus hijos sin estar haciendo uso del móvil, procura aglutinar todas las gestiones que tienes que hacer a través de los dispositivos a un momento del día y cread juntos un plan digital familiar, con normas y medidas que faciliten hacer un uso equilibrado de la tecnología en familia.
  9. En menores de 21 años, promover que el uso de pantallas fuera del horario escolar se realice en horas sin sol para evitar que esa utilización de pantallas en sitios oscuros impida realizar otras actividades bajo luz natural.
  10. Fija un día a la semana de ‘detox de pantallas’ en el que las pantallas se queden aparcadas y plantea alternativas de ocio como escapadas a la naturaleza, deporte, lectura, etc.
  11. Añade un filtro de luz azul, en el caso de que lleves gafas graduadas.