Teamfight Tactics: el nuevo juego de moda

 

Con más de medio millón de seguidores en Twitch, la plataforma que está desbancando a YouTube y que ya es la preferida de tus hijos, este nuevo videojuego multijugador ya cuenta con más de 33 millones de usuarios que mensualmente juegan a Teamfight Tactics. Es decir, por pura probabilidad, es muy posible que ya lo estén jugando en casa. De los creadores de League of Legends y considerado una extensión de este videojuego, Teamfight Tactics ya domina el género Auto Battler.

 
 
 
Auto Battler VS Battle Royale

En el género del Auto Battller, conocido originariamente como Auto chess puesto que el “campo de juego” está basado en el tablero de un ajedrez, todas las decisiones se toman al principio, después no podrás rectificarlas en lo que dura la partida. Esto lo convierte en un género que precisa de una estrategia mucho mayor.

 

¿En qué consiste una partida de Teamfight Tactics?

Ocho jugadores y un tablero. Los jugadores deberán de colocar en su lado del tablero una serie de personajes que previamente han escogido teniendo en cuenta sus habilidades, estadísticas y la combinación de objetos con los que lucharán para poder ganar la partida. Estrategia pura y dura. Una vez elegida su táctica maestra, el jugador simplemente se limita a mirar cómo se desarrolla la partida hasta ganarla o acabar derrotado. Una partida de Teamfight Tactics puede tener una duración mínima de diez minutos y un máximo cuarenta minutos. A lo largo de la partida el jugador va ganando monedas ficticias para subir el nivel de sus personajes.

 

¿Cómo está calificado por PEGI?

Está recomendado a partir de 12 años. El juego muestra violencia gráfica a través de las acciones de sus personajes de fantasía pero en ningún momento hay una sola gota de sangre. Esta calificación también implica que puede haber insinuaciones o posturales sexuales.

 

¿Puede jugar mi hijo a este juego?

Si lleva pidiéndote desde hace semanas jugarlo y tú aún no lo has visto muy claro, quizá puede ser un gran momento para probarlo juntos y seguir mejorando su sentido crítico para que sea capaz de valorar y decidir si es un juego adecuado e interesante para él o por el contrario no le aporta nada.